En el principio reposa una gran quietud:
En el Océano del ser,
presente,
conciencia cristalina.
Una percepción apacible,
que lleva todas las galaxias en su interior.
En las profundidades de esta quietud,
la semilla de un primer movimiento: una suave respiración
en la respiración del universo.
Movimiento.
Ritmo de la dualidad: día y noche,
inhalación y exhalación,
nacimiento y transformación.
Sonido de vida,
canto en senderos estelares.
En medio de este movimiento:
Silencio.
En el lago cristalino del corazón,
en la escucha,
en el vuelo de un pájaro.
Silencio: entre dos respiraciones,
eternidad silenciosa: el espacio intermedio.
Isla del Silencio.
Misticismo de los Budas Naturales
